“Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo,

puede considerarse un maestro”.
Confucio

Volver y sentir que todo huele a algo “familiar” volver y sentir que todo es agradable, volver y verlo todo limpio, encontrarme una ciudad ordenada, sentirme segura, pedirme unas cañas, quedar con amigos, ver sitios nuevos que no estaban cuando me fui, pasear por Madrid, ver los amaneceres y los atardeceres rojos y sentir que estoy de vuelta…

Llegar y que nadie te abrace, llegar y sentirte extraña abrazando a los demás porque te das cuenta que en verdad, aquí, no estamos acostumbrados a abrazar, llegar y dar dos besos más por compromiso que porque sea un acto de afecto, llegar y ver muchos niños y que éstos no tengan la esencia de niño salvaje.

La cita con la que abro este post se refiere a mi vuelta a Lamay y al sentimiento de volver a dejar Perú, lo leí y me vi muy identificada.
Llevo una semana en Madrid, se que tenía que volver para sentir lo que estoy sintiendo y encajar todo lo que he vivido este año, cuando me escucho hablar de mis experiencias me llega a la mente el pensamiento de si realmente ha sido de verdad todo lo que he vivido.

    

   

   

En el viaje de vuelta paré para pasar el día en Lima, dormí en el hostel “Che Lagarto” y la experiencia fue completamente diferente al día que llegué, 6 meses antes.

Volvía a Lima una persona completamente diferente, el Hostel está también cerca del parque Kennedy y paseé por los mismos sitios, recordando las imágenes  de cuando llegué, de Perú, y de Bolivia, los buenos momentos, todo lo que he hecho y todo lo que me ha quedado por hacer.

   

   

Me sentía tranquila, hablé y disfruté de pasar el día con más huéspedes del hostel y sentir como el viaje me había transformado en una persona más tranquila, más sociable, con más interés por los demás y con una conversación más amena e interesante.

Motivos para hacer un viaje sola y hacer voluntariado?. Hay muchos, pero aquí os dejo los motivos por los que sin duda lo volvería a hacer:

  1. Salir de tu zona de confort y ver de lo que eres capaz día a día.
  2. Saber que dependes de tí misma, de como te relaciones y de como asimiles lo que va ocurriendo cada día e ir decidiendo sobre la marcha el viaje. Todo depende de ti.
  3. Todo lo que has sido o hecho hasta este momento queda atrás, la persona que has ido construyendo día a día durante los últimos años en tu país aquí no vale nada, aquí no eres nadie.
    Ha sido mucha la satisfacción de empezar en cada proyecto desde cero, poder mostrarme tal y como soy, e irme de allí con la sensación de que he dado lo mejor de mí misma.
  4. Darte cuenta que lo que a priori parecía una locura para la mayoría de la sociedad, era lo mejor que podía haber hecho en mi vida.
    Cuando hace un año dejé mi trabajo “estable y bien pagado” y dije que me iba eran más los contras y las cosas malas que escuchaba que podían pasar que los apoyos que iba recibiendo, viajar sola es una aventura, no puedes ir con miedo, tienes que ir atenta, segura y decidida, y si te falta algo de esto el viaje te lo irá dando poco a poco, así que tranquila y adelante.
    Volvería a irme sólo por vivir todo lo que nadie me avisó que podía ocurrir,  experiencias maravillosas y personas increíbles que nadie me avisó que podría vivir y conocer.
    Volvería a irme sólo por conocer a todos y cada uno de los niños que he conocido en el camino.
  5. Mirador de Taray. Valle sagrado,

    Mirador en la carretera de Cuzco a Pisac. Valle sagrado

    Darte cuenta que la vida (que está formada por días y que cada vida son unos 90.000 días) aquí en Madrid era como un bucle, siempre estaba deseando que llegara el fin de semana y cuando llegaba el domingo me entraba la tristeza, la rutina me ahogaba.
    Al hacer voluntariado y viajar sola cada día es absolutamente diferente al anterior, no hay rutina ni bucles, cuando te levantas no sabes que puede ocurrir ese día, que personas vas a conocer, que sitios vas a descubrir, que va a pasar ese día en el voluntariado, en el autobús, en un restaurante…es una sensación buenísima, de disfrutar y de vivir realmente cada día, y día a día, vivir de verdad tu vida, da igual que sea lunes, viernes o domingo, todos los días son días increíbles.

  6. Escuchar y conocer nuevas formas de vida de las personas que vas conociendo y darte cuenta que tu misma te vas transformando, llega un momento en que te asalta la duda de si lo que hasta ahora estabas haciendo era lo mejor y empiezas a contemplar otras opciones, también el verte vivir de una forma que nunca pensaste que fuera posible.
  7. Ver otras realidades te hace ver tus problemas y preocupaciones de otra manera, otra perspectiva.

    Augusta y los niños bajando a la escuela en los taxis dónde parece que siempre entra uno más

    Augusta y los niños bajando a la escuela en los taxis dónde parece que siempre entra uno más

  8. Conocer otras culturas y personas que viven allí, si vas a hacer un viaje sola o con amigos intenta relacionarte con locales, son ellos la esencia del país que visitas, y son ellos por quien de verdad merece la pena viajar. Viajar es la mejor forma de conocer personas
  9. Por último, creo que el motivo más importante para decidirte a viajar sola, es que después de un viaje así tienes claro a lo que quieres dedicar tu vida y a lo que no estas dispuesta a dar ni un minuto más, es decir, vuelves con mucho lío y teniendo aún que integrar muchas cosas en tu cabeza y tu corazón pero sabiendo a lo que quieres dedicar los próximos años de tu vida y cuales van a ser a partir de ahora tus prioridades.

Después de estos 11 meses viajando he aprendido, aunque aún me cuesta poner en práctica, que lo importante es quedarte quieta y escuchar en tu interior, una vez decides que hacer la primera persona que tiene que creer y saber que lo que estás pensando puede ser realidad eres tú misma, ahora sé que hay que hablar con los demás con la intención de comunicar lo que vas a hacer, no buscando su aprobación, sólo tú entiendes la necesidad de hacer lo que sientes.

No digo que haya que irse a la aventura ni a lo loco, yo busqué mucho durante varios meses, proyectos, fundaciones, organizaciones y finalmente encontré a viajes solidarios Tumaini, una ONG de viajes solidarios que me ayudaron absolutamente con todo, me planificaron 3 de los voluntariados que hice, les conté lo que quería hacer y cuales eran mis inquietudes, y ellas me ofrecieron lo que pensaron que se adaptaba mejor a mis necesidades, ellas me aclararon todas mis dudas, saber que ellas mismas han estado en estos proyectos te da una seguridad que, al menos para mí, era necesaria.

Caña solidaria de Tumaini en Madrid para recoger fondos para un proyecto en Kenia.

Caña solidaria de Tumaini en Madrid para recoger fondos para un proyecto en Kenia.

Durante el viaje me han hecho compañía y me han facilitado todos los cambios que iban surgiendo, desde aquí quiero reconocerles el buen trabajo que han hecho y la tranquilidad con la que me fui porque sabía que podía contar con ellas en cualquier momento durante estos 6 meses.

Llegar a Madrid e inevitablemente ir a "vinos de Bellota" unos de mis sitios favoritos de Madrid

Llegar a Madrid e inevitablemente ir a “vinos de Bellota” unos de mis sitios favoritos de Madrid

Y como punto de apoyo fundamental tener unos amigos que te sigan y te apoyen en tus momentos de bajoncillo, por supuesto que he tenido momentos malos, sobre todo los cambios de proyecto,  pero ahí han estado cuando más los he necesitado, incluso con el cambio horario, desde España y desde Londres. Gracias!!! ya decía Arquímedes eso de “Dame un punto de apoyo y moveré el mundo” pues en mi caso este punto de apoyo fundamental han sido mis amigos.

Desde que llegué a Madrid he estado pasando consultas de kinesiología y no he parado, ha sido mas grande la satisfacción de llegar y trabajar con la kinesiología (que cada día me apasiona más) que el cansancio que llevo arrastrando desde hace varios meses. Finalmente ha llegado el momento de descansar, siento que hoy empiezo las vacaciones y estoy entusiasmada.

Ahora toca volver a casa, a Córdoba, para sentir, es volviendo como estoy valorando todo lo que he hecho y es ahora cuando me estoy dando cuenta de verdad todo lo que he aprendido sin apenas darme cuenta, ahora toca descansar, pensar, integrar el 2015 y meditar sobre el 2016, hasta oir alto y claro la voz… y de nuevo hacer un plan 🙂

Felices fiestas a todos y un abrazo grannnnnndeeeeee, os deseo que estéis dónde estéis sea ahí dónde realmente queréis estar y si no es así, que encontréis la forma de poder llegar  😉

En cada ciudad hay sitios espectaculares, solo es cuestión de encontrarlos y disfrutarlos

Sitios espectaculares en el momento preciso que hay en cualquier ciudad, una vez los encuentras quedan en tu mente y en tu corazón para siempre. Parque del Retiro. Madrid