Volviendo de nuevo a Madrid….

He pasado del 20 al 24 de abril en Mira, Portugal, colaborando con una clínica veterinaria de pequeños animales.

Mira es un pueblo muy cerca de la playa, a 100 km de Oporto y muy cerquita de Aveiro, es un pueblo dónde el tiempo pasa despacito y el día te da la oportunidad de hacer todo lo que tengas pensado hacer, aquí no hay prisa y puedes ver que las personas disfrutan de vivir tranquilas y charlar los unos con los otros sin necesidad de mirar el reloj, sólo por el placer de conversar.

La veterinaria con la que he colaborado, Isabel,  me ha hospedado en su casa, es encantadora, vive con su familia en una zona dónde se respira paz, rodeada de árboles, con muchos animales y muchas vegetación, la sensación que sientes estando allí es como de calma, como de que todo está bien y que pase lo que pase no es urgente.

En la clínica hemos tenido casos muy interesantes que me han dado la oportunidad de aprender un poquito más de homeopatía, de cómo usarla en cirugías comprobando el efecto que hace, realmente sorprendente.

También he visto trabajar a las veterinarias con técnicas que conocía de haberlas estudiado pero que no había utilizado nunca, como la moxa en gatos y la elaboración de nosodes para animales enfermos,  y sobre todo me ha impresionado bastante ver los quietecitos que se quedan los animales cuando los manipulamos con estas técnicas y ver la evolución,  lo que más me sorprende es que no oponen resistencia, no se quejan y se quedan muy relajados

De nuevo mi sensación vuelve a ser la misma, en Madrid pensaba que era dificil encontrar profesionales que trabajaran con kinesiología, homeopatía, esencias…y al salir me encuentro que son muchas personas y veterinarios las que las utilizan,  vuelvo a traer el pensamiento a mi mente de que somos nosotros, en nuestra mente y con nuestras creencias, los que marcamos las limitaciones que marcan nuestra vida y me alegro mucho de poder salir de mi espacio para darme cuenta que desde fuera las cosas se ven de otra manera y que existen muchas más posibilidades de las que parecía haber cuando estaba “dentro”

¿Cuántos tipos de vidas diferentes y cuántas formas de vivir soy capaz de imaginar? Reflexiono sobre cuántos tipos de vidas diferentes puede haber y cuantas conoceré este año, me da la sensación de que muchas y estoy entusiasmada con la idea ya que al convivir con personas diferentes en espacios diferentes voy conociéndome mejor, voy conociendo aspectos de mi que desconocía y voy teniendo más claro como quiero vivir y que quiero que haya en mi vida.

He ido a Aveiro a comprar sal directamente en el salar

Compra de sal directa en Aveiro

Salina en Aveiro

La playa de Mira es espectacular, es amplia y con la arena fina y cálida

Playa de MIra ( Portugal)

Playa de Mira a medio día

En estos 4 meses de 2015 he convivido en 6 hogares diferentes, he vivido con 6 grupos de personas en 6 lugares diferentes que nada tienen que ver entre si, y todos y cada uno de ellos me han aportando sentimientos y sensaciones nuevas.

En Mira he tenido tiempo para pensar, he descansado muchísimo, he disfrutado de la comida y de los “boliños” (Dulces), de la playa y del tiempo libre, vuelvo llena de energía para el mes de Mayo que me espera, de viajes y de experiencias, me ha encantado que Isabel, la veterinaria que me hospedaba, pasara tanto tiempo conmigo explicándome todas mis dudas sobre homeopatía y mostrándome el lugar dónde vive, su cultura y su forma de ver la vida, le estoy muy agradecida, a ella y su familia.

Cactus en vivero Abierto

Cactus en vivero, Mira