El único plan que tenía era ir al festival que se iba a celebrar en la eco aldea Yanapay durante el fin de semana del 17 de Octubre y luego simplemente no tenía nada en mente, lo único que sentía que tenía que hacer era descansar y pasármelo bien, que mi tiempo de voluntariado había terminado y que ahora era un tiempo para mi.

En el autobús hacia Perú  disfruté la sensación de saber que podía hacer lo que quisiera, tenía todas las posibilidades abiertas, sólo tenía que elegir cual me hacía más ilusión y emprender el camino.

Sabía que al volver todo iba a ser diferente, el lugar seguro había cambiado, la gente que había allí era otra, nuevos voluntarios, nuevos coordinadores… todo nuevo y yo, después de estos meses también me sentía diferente, quería volver y mirarlo todo desde otra perspectiva.

Cuando llegué a la eco aldea, efectivamente, todo era diferente.

Lo primero nada más llegar 4 chicos israelitas: Tzaje, Iran, Tamir y Nadav  que estaban echando una mano con la finalización del festival, Mario que ya lo conocía de Junio, Mariam que hacía un  mes vivía aquí, Mercedes y Sandra que llevaban aquí prácticamente desde que me fui yo, Bruna y Yury

Quedaban dos días para el festival y faltaban muchas cositas aún, así que me uní al equipo y continuamos trabajando.

Al siguiente día llegó Edu, la abuela Kihili, Lucas, Jose Antonio y Marta, coordinadora de Cuzco, ya estábamos todos los integrantes de mis aventuras estos días.

Un gran equipo del que me siento orgullosa de haber formado parte

Un gran equipo del que me siento orgullosa de haber formado parte

Fueron 4 días de mucho trabajo, de muchas emociones, de muchos pensamientos, intentando conocer a las personas que venían al festival y aprendiendo más sobre la vida en el Valle Sagrado.

Si me tengo que quedar con algo de todo lo que he vivido me quedo con el sentimiento de compañerismo y con el sentimiento de “hacer familia” ha sido fascinante para mi la unión que se ha formado con este grupo, es increíble como un grupo tan heterogéneo en edades, nacionalidades y experiencias puede unirse tanto y pasarlo tan bien como lo hemos pasado.

Nunca había participado en un festival así, tengo mil anécdotas para contar, anécdotas que no olvidaré en la vida por mucho tiempo que pase, situaciones que me han hecho reir como hacía tiempo no reía, y situaciones que sigo sin entender, pero al fin y al cabo situaciones que forman parte del proceso de cada uno, estoy segura que por mucho tiempo que pase no olvidaré estas semanas tan maravillosas que he pasado y también tengo la certeza de que ha sido la etapa en la que más tiempo he tenido para pensar sobre lo que realmente quiero y cual ha sido el propósito final de este viaje

Hamburguesas Veganas para 30 personas. me ha encantado tener la oportunidad de cocinar tanto para tantas personas y con la ayuda de Edu, el mejor cocinero que vamos a tener en unos años y la persona perfecta para ayudarme a terminar con lo que había empezado

Estar en Lamay, sin internet, sin móvil, sin televisión es fantástico porque convives más y conoces de otra manera a las personas   Mercedes te debo una visita a Argentina!   Un cortecito en su dedo el día que más había que cocinar. Augusta te voy a extrañar siempre, tu risa, tu corazón y tu temperamento... y tus sopas

Sandra y Edu.  Jose Luis   Jose luis y Juan Carlos en el festival

Ecoaldea terminada "casi" aún queda la agricultura y arboles

Conferencia de Antón POnce De León en la inaguaración del circulo     Ceremonia

La Abuela Kihili     Montando el Tipi

Mario y maloca finalizada

Despúes del festival y de todo lo que he trabajado en Bolivia necesitaba disfrutar del tiempo libre, de compartir con más gente,de hablar,  ha sido fantástico volver y encontrar que tenía aquí mi sitio y encontrarme como en casa.

      

   

   

        

La otra parte fue volver a ver la escuela y a los niños, los he visto muy cambiados, la escuela también ha evolucionado y va tomando forma, es increíble volver aquí y ver que siguen viniendo, verlos sonreir, y ver como están cambiando.

   

   

   

Estos días he sentido que esta etapa era para trabajar mi autenticidad y mi coherencia, para ejemplo de autenticidad, para que lo pudiese entender bien, la vida me ha puesto a dos personas increíbles aquí en Lamay: a Mercedes y a Sandra, las dos argentinas con las que he convivido una semana y me han hecho sentir y reflexionar mucho acerca de todo. No las olvidaré nunca, las incluyo dentro de las  mujeres increibles que he conocido este viaje.

Durante este viaje no  han sido muchas las personas que he conocido mayores que yo, compartir esta semana con ellas dos ha sido un regalo de la vida, la mejor definición que encuentro para describirlas es que sencillamente son auténticas, conocerlas ha sido lo mejor de esta etapa.

    

Por mucho que planifiquemos lo que nos gustaría hacer o no, la vida o el destino al final decide, así que, mientras yo pensaba como seguir el viaje me ofrecieron dar  unos talleres de flores y de par biomagnético en Arín (Valle Sagrado) me venía bien por varios motivos: así tenía algo más de tiempo para pensar en mi viaje y necesitaba trabajar en algo, así que acepté, sabiendo y sintiendo que comenzaba un nuevo viaje, sabiendo que acababa de cerrar una etapa de mi vida y empezaba un nuevo capítulo.

Gracias a los talleres he conocido a personas maravillosas y sitios que merece la pena visitar

Albergue Amasana en Arín (Valle Sagrado)

Un albergue dirigido por una pareja, Ludo y Zobeida, dónde viven también otra pareja, Yacu y Nuria que me han hecho sentir como en familia y me han hecho todo muy fácil, aquí dí los dos talleres, el de esencias florales y el de Par biomagnético, la vida me va poniendo en el camino a personas que tienen gran interés por lo que hago y por mi trabajo y se han portado muy bien conmigo. Enlace facebook Albergue cultural amasana

Gracias a estos talleres he podido darme a conocer y he tenido más pacientes, gracias también a ellos llegué a conocer a Alicia y Federica, las dos trabajan en un santuario de abejas y he tenido la gran oportunidad de trabajar con kinesiología en el santuario.

La experiencia de la kinesiología y la colmena ha sido muy bonita, he podido sentir lo que significa “Ser un superorganismo” he podido entender cómo se relacionan las abejas y cómo trabajan en comunidad para el bien del santuario, nunca pensé que se pudiera trabajar con insectos de esta manera y los resultados han sido buenos, la colorida, la colmena que traté, ha evolucionado favorablemente estas semanas y yo he aprendido mucho. Página de facebook: el santuario de las abejas.

Gracias a ellas también he podido hacer la flor del Pisonai. Tengo que trabajar con ella pero me en principio creop que va a ser una flor muy importante para mi y para el camino que que estoy recorriendo

    

Desde aquí mi agradecimiento a Zobe, Fede y Alicia por lo bien que me he sentido con ellas y porque las he sentido muy cercanas, teneis una amiga dando vueltas por el mundo pero con la idea en la cabeza de volver algún día 🙂

Zobe, Fede, Alicia y yo en el colmenar

Así han ido pasando los días, ahora en la escuela no había muchos voluntarios y Yuri me pidió que me quedara unas semanas hasta que llegaran Crisu y Vir  y que luego continuara, acepté y esta decisión hizo que cambiara todo, llevo aquí más de un mes, la escuela al principio se me hizo muy cuesta arriba, había cerrado esta etapa y la volvía a abrir de nuevo, me sentía sin fuerzas para poder llevar a los chicos y a los voluntarios, he tenido días malos y muy malos por sentirme incapaz de volver a conectar con ellos como coordinadora, por creer que había terminado mi etapa de voluntaria y tener que volver a integrarme  por querer tener ganas de hacerlo bien, por volver y que mi cabeza me dijera que tenía que seguir y no quedarme aquí pero al final todo pasa por algo y esto tenía que pasar.

He conseguido volver al proyecto y sentir que estos niños no han sido solámente unos días de mi vida sino que han cambiado mi vida, otro aprendizaje más de este viaje, como mi amiga Virginia me dijo el otro día: si algo no acaba bien es que no es el final, esto me hizo reflexionar y cambiar mi actitud, mi forma de ver las cosas y y perspectiva hasta conseguir que todo estuviera bien.

Los últimos días con los chicos han sido muy muy buenos y yo he entendido que todo depende de nuestra actitud ante las situaciones, cambié mi actitud y lo vi todo de otra manera, estos niños, todos y cada uno de ellos estarán para siempre en mi mente y en mi corazón, el cambio que han dado estos meses es sorprendente y me siento muy bien de haber contribuido con mi tiempo, mi paciencia y mi amor,

Aunque ellos siempre están muy contentos cuando les hago bizcocho no os podeis hacer una idea lo feliz que he sido yo todo este tiempo cocinanco los viernes para elos y verles felices.

      

Las opciones para continuar el viaje eran Chile, Argentina algún otro país o volver a España.

Llevo 6 meses en Latinoamérica y 11 meses fuera de España, siendo sincera estoy cansada de viajar, sobre todo estoy cansada de viajar sola  y empezar de nuevo en cada cambio, ha sido una experiencia más que buena, tengo plena consciencia que este era un viaje que tenía que hacer sóla y que lo necesitaba.

Mi Razón me dice que continúe el viaje, que vaya a Chile y Argentina, que no voy a tener mejor oportunidad que ésta pero mi corazón me dice que vuelva y que esté con mi familia y con mis amigos, que lo necesito, que necesito volver a mi, mirar todo con perspectiva y encajar todo lo que he vivido, mi razón me dice que no pasa nada por pasar la navidad en un país extranjero, que es una buena oportunidad de conocer cosas nuevas, mi corazón me dice que cuando vuelva cerraré el círculo que he estado trabajando este año y me sentiré libre.

Un domingo en Lamay me agobié,  la primera vez que me sentía así, ha sido el único día después de que mi amiga Marta se fuera y empezara mi viaje sola que me he sentido así, mi acuerdo conmigo misma era que cuando no estuviera bien no tenía que continuar, eso fue lo único que me propuse el primer día de estar aquí, así que cuando me vi así sentí que era momento de comprar el billete.

Mi ticket de vuelta a España es para el 30 de Noviembre

Imagino que la vuelta va a ser difícil pero la siento necesaria

Tengo ganas de ver a mi familia, a mis sobrinos, a mis amigas y a todas las personas que me importan.

Este no es el final de mi viaje, quiero seguir viajando,  estoy encontrando la forma de poder hacerlo, de poder vivir como siempre había imaginado.