El 1 de septiembre llegué,después de las “vacaciones”, a la casa de los niños, llegué como voluntaria para colaborar en lo que pudiese tratando niños con kinesiología

A este proyecto llegué gracias a Virginia, una chica que conocí en Cuzco, le estaré eternamente agradecida por insistirme en que fuera a visitar el proyecto y a conocer a Tania, razón llevaba en que me iba a gustar.Había estado algunas mañanas durante las anteriores semanas y más o menos conocía a todos los voluntarios, la primera noche cuando llegué había bastante revuelo, era hora de la cena, estaban los niños, y había una gran discusión fuera de la casa, pero estaba cómoda y tranquila, me daba la sensación de que iba a ir bien y que aquel era el lugar dónde debía estar.

La casa de los niños:

Es una comunidad de 500 personas (90 familias) dónde se trabaja las debilidades de las personas y de las familias, personas con problemas de salud y discapacidades, trabajar esas debilidades de manera conjunta hace que las personas que habitan aquí se hagan más fuertes juntas y, justo éste, es uno de los propósitos de la comunidad.

El proyecto está dirigido por Tania y Ari, ubicado en una de las zonas más pobres de Cochabamba. Hay una casa central rodeada por 90 casas donde viven familias con pocos recursos, cuentan también con una escuela, una capilla y un centro de salud aún en construción.

En la casa central viven los voluntarios junto con los niños, niños huérfanos, en custodia, con problemas de salud y/o discapacitados, niños de diferentes edades, con diferentes orígenes y diferentes situaciones, unos llevan más tiempo que otros y otros viven casi permanentemente allí.

No es un hogar definitivo, algunos niños sólo pasan unos días mientras se reinsertan de nuevo en su familia, otros, permanecen allí y comienzan el proceso de adopción.

  

  

 

El objetivo de la comunidad es mejorar la calidad de vida de los niños con y sin familia, ayudarlos con su salud y con la integración en la sociedad, la ciudadela fue fundada para ayudar a desarrollar el vínculo familiar y que exista la posibilidad de que vivan allí las familias con los niños.

La casa de los niños es uno de los centros mas grandes de Suramérica con personas con VIH

Mi colaboración allí:

Pasar consultas de kinesiología para mejorar el estado de salud de los niños en la medida de lo posible.

Enseñarles a los voluntarios sobre las esencias florales, kinesiología, par biomagnético y Reiki en estos 20 días.

Cuando llegué y me vi en la cocina, rodeada de niños y de adultos sentí que iba a ser una experiencia fuerte y difícil para mi, que no había llegado allí por casualidad, subí a mi cuarto y nada más dejar las cosas ya tenía hambre.

No se si os habrá pasado alguna vez eso de tener ansiedad…Hacía ya muchísmo tiempo que no me pasaba, la sensación de que la situación me iba a sobrepasar y decir: No se si voy a poder, pero mientras que veo si puedo o no me voy a comer algo!

No tenía ni idea de todo lo que me esperaba y todo lo que iba a aprender en tan solo 20 días.

Merienda casera hecha por las voluntarias. Ríquisima  Los bizcochos en Bolivia me han salido más ricos que en Perú

Recogiendo fondos para los niños  Kermesee  Estefany

Preparando la pasta para venderla al día siguiente  Raviolis de espinacas y riccota  Una de las mamas del centro

galería de artesania en la cancha  Paseando por las calles de Cochabamba sin un solo coche  mañana recogiendo flores para preparar la esencia

Trufi en la cancha  Visita de compañeros de clase a Jade  Sala de tratamientos y de usos múltiples

Empecé a tratar niños, con diferentes enfermedades, y por causas diferentes. Los niños te emocionan de manera diferente a los adultos, y en ellos puedes ver más fuerza y más valor que incluso en uno mismo, lo cual te hacer reflexionar, quizás ese era el motivo de estar aquí, reflexionar…

Empecé tratando niños con diferentes enfermedades y dolencias pero a la semana de estar allí estaba tratando más adultos que niños y aunque ese no era mi plan inicial me di cuenta que por cada adulto que ayudara éste iba a ser capaz de ayudar a muchos más niños que yo, era como una pirámide, tratando adultos iba a tener más efecto  sobre todo el grupo, así que me adapté al cambio de planes y traté a todo el que me lo pidiera y le hiciera falta, adulto o niño.

Entre tanto cada día iba comiendo más e iba teniendo más hambre y decidí parar y ver que había ahí detrás, me decidí a investigar que había en la casa que aún sintiéndome tan agusto con los voluntarios y con los niños yo empecé a comer sin llegar a sentirme nunca llena.

Para el que conozca la sensación sabrá que es una sensación muy frustrante, yo hace años ya había estado ahí y sabía como acababa así que antes de llegar a más, me traté y busqué el origen.

Llegué a que el origen de mi ansiedad esa semana estaba relacionada con la negación del dolor, en algún momento de mi vida reemplacé el sentir dolor y sufrir, por comer, es decir, ante una situación de dolor mi mente piensa: puedes sufrir por lo que estas viviendo o puedes comer y te sentirás mejor.

En la casa, sin duda, hay muchas situaciones dolorosas, una vez que estás dentro no te das tanta cuenta, pero al principio ver a estos niños y conocer sus situaciones te impacta, en mi cabeza no entraba que hubiese niños que hubieran pasado por situaciones como las que veía, te sientes como impotente y sientes dolor por lo que han vivido y por lo que están viviendo, simultaneamente creo que sanan muchas de las heridas que tienes de tu pasado, lo que antes pensaba que había sido importante al verlo desde aquí siento verguenza de haber estado preocupada o pasándolo mal por cosas que, desde aquí, al mirar, no tienen ninguna importancia.

Cuando llegué me sorprendió que la casa dónde viven los voluntarios y los niños estaba rodeada por los cuatro lados de diente de León, busqué información y encontré que el diente de León sirve para:

” El agotamiento por el exceso de tensión mental, emocional, etérica y física reflejado especialmente en la musculatura. Falta de atención a las necesidades del alma. Enseña a escuchar atentamente los mensajes emocionales y las necesidades del cuerpo, para una actividad equilibrada y un bienestar interior

Y pensé que sería una buena esencia para los adultos que trabajan aquí, hacerla para dejarla en la casa, les he enseñado a hacer esencias florales y hemos hecho 16 flores:

Lavanda, Jazmín, Rosa, rosa silvestre, diente de León, llantén, cerezo, madre selva, salvia, mostaza, durazno, jacaranda, azucena, ciruelo, trébol verde y amapola de campo rosa

En estas semanas he participado en un festival, “II Festival de la alegremia“, participé dando una charla sobre flores de Bach.

Compartiendo conocimientos sobre Kinesiología

II Festival alegremia  Concierto de Gongs  Charla Festival

En la casa he dado varias charlas y “mini-cursos” además de otra iniciación de Reiki I y a las semanas de Reiki II a los voluntarios.

Para mi ha sido un honor iniciar a las personas que viven en la casa, fue un curso muy bonito y me siento bien de saber que ellos ahora podrán aplicar reiki a ellos mismos, a los niños, y a las personas que lleguen allí y lo necesiten.

El lugar más concurrido de la casa es sin duda “LA COCINA” en la cocina transcurre la vida de la casa, es una cocina grande y espaciosa, a parte de comer todos allí, hacemos reuniones, charlas, conversaciones, se barajan opciones y cada 5 minutos “aparece” alguien de la ciudadela o de fuera con algún problema/historia que hay que resolver de manera urgente , la vida de allí se desarrolla en la cocina y ahora que lo veo desde fuera me hace sonreir el recordarlo…

También he tenido la oportunidad de hacer mi primera dilución homeopática, Tania es homeópata y he aprendido con ella el método para preparar las diluciones.

contenta por haber conseguido el ustílago para prepararlo homeopáticoUstílago. Hongo que crece en el maiz  Preparación en suspensión antes de agitar  Imagen después de agitar. Comienza el proceso para tras 21 días hacer la disolución homeopática

 

Conocer a Tania ha sido algo especial, admiro muchas cosas en ella, sobre todo su entrega a los demás, sus ganas de aprender y de buscar otras posibilidades, admiro su perseverancia, su bondad y su “impaciencia” por buscar siempre más allá,  no he conocido nunca nadie como ella y me ha hecho pensar y reflexionar mucho. Muy agradecida por el tiempo que he estado allí.

Mi primera Tintura madre homeopática. Paso 1

Mi primera Tintura madre homeopática. Paso 1

De esta experiencia me quedo con muchas cosas:

– Me quedo con la entrega desinteresada de mis compañeros, Chiara, Facu, Cony, Horacio y Francesca, personas que dan su tiempo y su esfuerzo día a día, con ganas de ayudar a que la situación mejore y poniendo lo mejor de si mismos  en este proyecto, poniendo su mejor sonrisa a los niños con los que conviven día a día, personas que son mucho más fuertes y valientes de lo que ellos creen, compañeros al 100%, no es fácil encontrar un equipo como ellos, dispuestos ayudarte con todo lo que necesites y con una gran sonrisa y amabilidad ante todo lo que pasa, por muy duro que sea, con ellos me he sentido como si los conociera de toda la vida, ojalá en el mundo hubiera más personas como ellos.

Voluntarios en la casa con los niños

Voluntarios en la casa con los niños.

-Me quedo con la sonrisa de los niños, que con diferentes situaciones afrontan su día a día y lo más sorprendente es que tienen problemas como los de cualquier otra persona, jamás pensé que trabajaría tanto con niños y jamás imaginé que me pudiera sentir tan involucrada con ellos.

Jade, Estefany, Mateo y July

-He recordado por qué empecé a viajar, la emoción que sentía hace un año planificando este viaje, la he vuelto a sentir, creo que después de tanto tiempo se me había olvidado el motivo  y el sentimiento de poder hacerlo, de viajar para tener nuevas experiencias, para ayudar a otros con lo que sé y para descubrir formas nuevas de vivir. Recordar esto ha sido como comienzar de nuevo

Las Islas

-Si en Perú trabajé el sentimiento con mi padre, en Bolivia he trabajado el sentimiento con mi madre, al estar aquí he sentido emociones que no había sentido nunca y me siento más unida y agradecida a todo lo que me ha dado y a lo que no me ha dado, mucho o poco, bueno o malo, necesario o innecesario, da igual, todo lo que he recibido de ella me ha hecho ser lo que soy ahora, y cuando pienso en la clase de persona que soy me gusta y estoy bastante contenta

Queramos o no, nuestra madre es la persona que  más influye en nuestra vida y aquí la he reconocido, me he reconocido y creo que he ocupado mi posición de hija que recibe de su madre lo que tenga para darle sin juzgarla.

He podido pensar mucho sobre esto y he pensado en todos los casos que he visto dónde a veces es dificil agradecer a tu padre y a tu madre por algo, casi todas las personas que conozco tienen motivos para estar enfadado o molestos con uno de los dos o con ámbos a la vez, el caso más extremo imagino que puede ser los niños que he conocido en el orfanato, Sin embargo, Hellinguer, en su método de las constelaciones familiares habla de que en todos los casos las personas deben agradecer y en el caso de no haber conocido a los padres tenemos que buscar esa parte dentro de nosotros que nos pueda recordar a el/ella. Da igual que hicieron, si lo hicieron bien o se equivocaron, da exactamente igual, lo importante es reconocer que ellos son los grandes y nosotros los pequeños y agradecer y recibir de ellos, para que todo esté en su sitio y su lugar, para que todo nos vaya bien en la vida.

Ha sido muy dura para mi esta experiencia, jamás pensé que iba a colaborar en un proyecto así, de nuevo agradecida con todo lo que me ha traido hasta aquí

Facu, Horacio, Cony, Melody, yo y Moises

Gracias por acompañarme al bus. Hasta pronto!!!