Ya se han acabado todos los proyectos que tenía pensados hacer, mi aventura terminaba aquí, en Bolivia. Después de 10 meses mi proyecto inicial y todo lo que había pensado ha llegado a su fin.

La sensación es tan extraña como inquietante.

Ahora mismo escribo desde la Isla del Sol, en el lago Titicaca.

      

Llegué ayer a la parte norte y estuve visitando la zona arqueológica y disfrutando del paisaje, mi plan era atravesar la isla esta mañana y llegar a la zona sur pero cuando me he puesto a andar no podía, la isla está a 4300 metros de altura sobre el nivel del mar,  ayer hice mucho esfuerzo subiendo motañas  y no me adapto bien a la altura así que me di media vuelta y me he venido a la zona sur en barco 🙂

No obstantre la isla tiene algo especial, es muy extraña la sensación, no se si será la altura, el sol, la energía… algo tiene que estuve los dos días mareada sin mejora alguna

 

 

LLevo todo el día descansando, mirando el paisaje desde una zona alta y pensando en que es lo que me llevo de Bolivia, claramente y sin lugar a dudas me llevo a las tres súper mujeres bolivianas que he conocido en los diferentes proyectos que he visitado, Jackeline del proyecto de equinoterapia, Tania de la casa de los niños y Tania directora del proyecto con animales, mujeres luchadoras y entregadas que han decidido hacer de su vida una entrega a los más débiles y a las personas que los rodean, mujeres que no descansan un sólo día y que te ponen siempre su mejor sonrisa y cada día se levantan y siguen luchando, conocerlas me ha hecho tener más fuerza y tener más ganas de continuar este viaje, justo los tres proyectos en los que he estado estaban llevados por mujeres, imagino que no es una casualidad.

Me llevo la emoción y el aprendizaje de ver el cambio que ha dado una niña muy especial para mi en la casa de los niños, la primera vez que la traté estaba tan malita de tantas cosas a la vez que pensé que no debía ponerme casos tan complicados, aún así la traté y se quedó exactamente igual, a los días la miraba y decía: seguro que puedo hacer algo por ella, pero al segundo pensaba: no te pongas metas tan altas y ponte con pacientes más fáciles, pero la seguía viendo cada día, triste, sin ganas de nada e igual de enferma, hasta que un día decidí que ella estaba ahí y que yo la podía ayudar, lo sentí, y me puse con ella, intenté entender que le pasaba, por qué su cuerpo no reaccionaba a ninguna medicación médica, llegué a que era todo falta de ilusión por algo, así que me puse ha hacer con ella cosas que le pudieran hacer ilusión, es tan sencillo hacer que un niño tenga ilusión y es tan fascinante ver que te ilusionas con ella a la vez… en el proceso de acompañarla he llorado casi a diario y me he ilusionado al ver y vivir con ella el cambio.

Empecé a hacer esencias florales con ella algunas mañanas, a hacer la flor que yo había elegido para ella (Rosa roja) y a estar pendiente, a contarle cosas de mi vida e intentar ilusionarla con algo, empezó a tomar sus flores y al cabo de tres semanas ha dado un cambio expectacular, sigue igual de malita pero afronta la enfermedad y los síntomas de manera diferente, se rie, hace chistes, bromea e interacciona con todos los demás.

Ver su cambio me ha hecho sentirme estúpida por pensar que no había mucho que hacer con ella y que mejor me ponía niños más fáciles, me alegro enormemente de haberla tratado para darme cuenta la fuerza y la inteligencia que hay detrás de ella y que en verdad hay detrás de cada persona. Lo difícil para mi no era la enfermedad, lo difícil era poder acceder a ella y despertarla, acceder a esa parte que la ayude a reaccionar.

Esta niña ha significado mucho para mi y no hay día que en algún momento no  me acuerde de ella por algo

Me quedo con los paisajes tanto de la jungla como del salar de Uyuni, estar en esa altura, casi 5000 metros, y ver que allí dónde todo es hermoso no crece un solo arbusto ni una sola hierba, no crece nada, sólo puedes contemplar los paisajes y sentirte pequeño ante tanta inmensidad

Me hubiera gustado pasar más tiempo aquí, han sido unas experiencias muy interesantes pero la visa se me acababa, solo tenemos tres meses al año, me gustaría volver

Ahora de nuevo en Perú…

Contenta por volver

De nuevo Perú!