La imaginación es más importante que el conocimiento
Albert Einstein

La decisión repentina de entrar a hacer un tratamiento en un ashram no la pensamos mucho, era imposible imaginar todo lo que nos esperaba allí.
Varanasi es ,de las las 7 ciudades sagradas del hinduismo, la más importante y aunque no sea posible explicarlo con palabras siento que es una ciudad especial. Hay una especie de correspondencia inmediata entre lo que piensas y lo que ocurre.
Piensas algo y en ese momento alguien aparece y te habla de esto, las primeras veces piensas que es casualidad, pero tras casi un mes allí es imposible no entender que la vida allí es diferente y que hay otras “reglas”.

Todo lo que quería aprender, entender y solucionar ha ocurrido allí y siento que el cambio que he hecho no es algo temporal sino que es para siempre.

 

El motivo principal  de entrar a hacer el tratamiento era el dolor crónico que Adrian lleva sufriendo años en su cadera, dolor que no ha mejorado nunca con ningún tipo de terapia, ni médica, ni holística.

Yo, por acompañarle, decidí hacer un tratamiento para  tener más energía y perder peso ya que en los 2 últimos años he ido cogiendo peso y no tenía energía emocional (ganas 0), ni para ponerme a dieta ni para hacer ejercicio. Le pedí al doctor del ashram que me hicieran un diagnóstico, con medicina ayurvédica, del motivo de mi aumento de peso y el doctor lo vió claro: todo en mi cuerpo estaba bien pero mi metabolismo era extremadamente bajo, el tratamiento con medicina ayurvédica consistiría en subir mi metabolismo para quemar la grasa acumulada, tener más energía y dormir menos horas.
web del ashram

Mi tratamiento serían 18 días y el de Adrian 24.

En Varanasi hay muchos centros donde practican medicina ayurvédica pero nos decidimos por este centro por lo que sentimos al hablar con el doctor. Lo elegimos a él.
Yo era totalmente incrédula ante mi tratamiento:
-No tenía que hacer ninguna dieta específica, sólo comer lo que me pondrían allí.
-No hacer más ejercicio que un poquito de yoga cada día pero no muy fuerte, más bien estiramientos.
Udwarthanam: Un frotación fuerte entre dos personas con hierbas medicinales por todo el cuerpo cada día, para limpiar y depurar el cuerpo a través de la piel.
Basti: Un enema diario con medicina ayurvédica para activar el metabolismo.

El primer pensamiento cuando me dijeron que tenía que ponerme un enema diario fue de rechazo, un enema cada día??? no hay otra forma??  pero finalmente acepté y confié en probar, los tres primeros días fueron horribles, me dolía mucho la barriga pero a partir del 3-4 día pasó.

La vida en el Ashram no tiene nada que ver a pasar los días en un hostal en India, nos levantábamos a las 6 de la mañana y los días se estructuraban así:

Hawan, la ceremonia del fuego.
Esta ceremonia, cuyo elemento principal es un fuego, se desarrolla sentados en el suelo alrededor de una hoguera pequeña, consiste en agradecer a la naturaleza y ofrecer una mezcla de hierbas aromáticas para limpiar y purificar el espacio y nuestros cuerpos.

-1 hora de meditación y un poquito de yoga suave.
-Desayuno
Tratamiento.
Por la tarde la primera semana estaba más que agotada, el tratamiento va sacando las toxinas y entre el calor que hace, la humedad, el cansancio del tratamiento… es difícil llevar una actividad normal, salíamos a la calle de tiendas o a pasear e íbamos super lentos.

No me he sentido más cansada y extenuada en toda mi vida, en ese momento no entendía bien si el tratamiento iba en mi contra o a mi favor.

En la primera semana me pesé y no había perdido absolutamente nada, no me lo podía creer porque el cansancio que sentía, el esfuerzo de hacer los tratamientos, el enema diario y nada, no había perdido nada, ahí piensas de todo, y lo primero que se te ocurre es irte, que sentido tiene estar allí en vez de conociendo otras ciudades si el tratamiento no iba a funcionar.
Me dolía todo el cuerpo del tratamiento con las hierbas, de la postura de meditación las caderas me dolían por dentro de pasar horas en el suelo… y por supuesto mi mente con todos sus anclajes sin querer soltar ninguno retándome cada día a recoger y marcharme.

Finalemente decidimos que independientemente del resultado terminaríamos el tratamiento, esta decisión ha sido la más difícil de todo el viaje, seguir allí en contra de todo lo que te están diciendo los resultados, seguir allí por fe y no por raciocinio.

La segunda semana fue igual de dura, y con el mismo resultado, no perdí nada, el equipo de allí me decían que no era normal, que en general se perdían durante el tratamiento unos 4 kg y yo había perdido algunos gramos.
En esta segunda semana el doctor me propuso hacer una purga para limpiar, consistía en tomar un batido y pasaría el día limpiando el intestino (diarrea), sólo 24 horas, pensé: bueno vale… pero a mi no me hizo ese efecto y me pasé el día vomitando, vomité más de 20 veces…

ODIO vomitar, porque recuerdo cuando tuve salmonella y mi cuerpo se estresa  mucho vomitando…antes de tomar el batido pregunté si vomitaría y el doctor me dijo que nooo, que era imposible.

Ese día aprendí eso que dicen que todo lo que resistes persiste… Esa medicación debía haberme dado diarrea y en mi provocó el efecto de vomitar hasta sacar bilis, vomité hasta que acepté que no pasaba nada por vomitar y me rendí al proceso.

Aún así no perdí nada de peso, al día siguiente seguía con el mismo peso.

Esas dos semanas para mi han sido muy duras, pero he conseguido unos hábitos que mi cuerpo ha entendido que los necesita y le sientan bien, sobre todo meditar al amanecer, los ejercicios de kapalabhati, pranayama y hacer Yoga.
Cuando llegué a India y empecé a hacer yoga con Adrían no podía hacer nada, estaba totalmente rígida y gracias a su insistencia he ido mejorando en especial la postura.

Terminé el tratamiento con 1 kg  menos, y reconozco que me sentí la más imbécil del planeta, físicamente el cuerpo era diferente pero pesaba igual, sin embargo, en mi mente algo había cambiado.

No se que pasó ni a qué le puedo atribuir el desenlace de la historia pero al día siguiente pesaba un kilo menos y he ido perdiendo peso cada día, hasta perder 7 kg.

El cansancio se fue, duermo menos horas,  tengo el control sobre la comida que siempre he deseado, estoy escribiendo desde España y llevo ya tres semanas desde que terminé el tratamiento, como de todo pero no me apetece ni alimentos grasos, ni dulces, ni alcohol y en estos 10 días he perdido 8 kg. Pensé que al volver a España tendría antojo de comer otro tipo de comida pero no es así, como normal, despacio y sin nada de deseo ni ansiedad.

Estas semanas he hecho muchas cosas pero se han quedado muchas otras por hacer, hemos ido a clase de Kata, el baile típico de India, he estudiado filosofía Hindú, he intentado entender la forma de vida que tienen allí, he dado de comer a personas muy enfermas que viven de limosna, y otras que simplemente esperan morir allí, en la ciudad sagrada del hinduismo. He sentido mi cuerpo al limite de mi paciencia ante el fuego y el calor y el ruido, ésto me ha hecho conocer algunos de mis límites, he conocido otros viajeros y creo que me he conocido más a mi misma, que al fin y al cabo sólo por conocerme un poquito más ya merece la pena el viaje.

El libro de autobiografía de un yogui, que empecé a leer el día que partí, me ha ido enseñando cada día cosas de la India que yo iba descubriendo conforme leía.
El ashram estaba junto al templo de Lahiri Mahasaya, maestro de Yogananda Paramahansa y fui y medité allí en el templo. Si no habéis leído el libro os lo recomiendo ya que es un fiel retrato de la vida en la india y de nuestros pensamientos occidentales, lo más increíble llegar al templo, ver  y sentir todo lo que fui leyendo durante las 700 páginas y encontrarme un retrato de Albert Einstein: La Imaginación es más importante que el conocimiento. Sin duda esta es la frase que define este viaje

Después del tratamiento he estado una semana asistiendo a clase de meditación kundalini, este centro lo ví el primer día que llegué y no fue hasta que terminé el tratamiento que decidí ir a preguntar por las clases.
El gurugi aceptó darme clases durante una semana todos los días a mi sóla y ha sido el broche final de la experiencia en Varanasi.

El me ha explicado claramente por que es  importante la respiración, y es la primera vez que de verdad lo he entendido y he tenido que dar la razón a sus palabras.
Su discurso:
Guruji: ¿Cúando tiempo puedes pasar sin comer?
-Yo: Meses…
Guruji: ¿Cúando tiempo puedes pasar sin beber?
Yo: 6-7 días
Guruji: ¿Cúanto tiempo puedes pasar sin respirar?
-Yo: Sin respirar??? como mucho 3 minutos…jjj
Guruji: Entonces..: ¿Qué es más importante comer o respirar? ¿Cúantas horas diarias dedicas a la comida y cúantas horas diarias dedicas a respirar de manera consciente?.
Yo: mmmm 🙁
Y se te queda una cara de… esto por qué no lo había pensado antes y por qué nadie me lo ha explicado así??? fue una clase completa dentro del curso hablando sobre ésto y el resumen es que realmente algo tan básico como respirar no lo hacía bien y hasta ahora no le había dado  la importancia que tiene, quizás porque no lo entendía.
Según la Medicina tradicional china la energía viene de lo que comemos y bebemos, de la respiración y del sueño. Creo que todos le dedicamos mucho más tiempo a comer bien y dormir que a pensar en cómo estamos respirando, en mi caso la clave de mejorar mi estado físico y energético ha estado en dedicarle un tiempo al día a respirar de manera consciente, a hacer los ejercicios de kapalabhati, pranayama y meditación, actualmente en España le estoy dedicando 30 minutos al día, lo hago por la mañana, antes de desayunar y es increíble la diferencia que se siente después de hacerlo. Me he marcado esto: como respirar es más importante que comer si me despierto tarde por la mañana: mala suerte… primero respirar y luego desayunar, así no se me puede pasar. Me he ido más de un día a trabajar sin desayunar pero llena de energía y no, no me ha pasado nada por no desayunar.

Esta vez no tengo pensamiento de cual será el próximo viaje, he vuelto con muchas ganas de quedarme y asentarme. Se me han quitado las ganas de viajar por una temporada.

Sin duda era un viaje necesario pero ha sido difícil, muchos cambios y muy muy feliz con haber vuelto a mi vida “normal” y verla con otros ojos.

Mi pequeña familia India. Nos han tratado genial y nos han enseñado mucho, mucho más de lo que ellos creen. Gracias Maya, gracias Shobhit y gracias Doctor Virendra! por todo lo que habéis compartido, lo que nos habéis enseñado y por creer en nosotros, y gracias Adrian por todo lo que hemos vivido juntos, por todo lo que he aprendido a tu lado desde que te conocí y por hacer que la vida, pase lo que pase, sea divertida.